sábado, 27 de abril de 2013

Recuerdos de una vendimia

Hay quien dice que los objetos tienen memoria... En verdad, particularmente, cuando observo ciertos objetos del ayer, especialmente si están relacionados con herramientas de gran importancia en su momento y que pasaron por cientos de manos trabajadoras, me vienen a la memoria estampas que incluso, por mi edad, no pude vivir... Viejos utensilios de cocina, impregnados por la memoria de abnegadas amas de casa de otros tiempos; antiguas herramientas de oficios como la carpintería, la alfarería, la tonelería... perfectamente cuidadas por sus propietarios y siempre listas para su uso. Y las labores del campo... como los cántaros para el agua que saciaba la sed del vendimiador, y los viejos canastos que sirvieron en vendimias pasadas. Al verlos abandonados en un rincón de la vieja bodega nos muestra la memoria callada de un tipo de vendimia que ya no volverá.

Puedes ver si esta obra está disponible en http://galeriadisponible.blogspot.com

miércoles, 24 de abril de 2013

Callada soledad

Puedes ver si esta obra está disponible en http://galeriadisponible.blogspot.com
















A veces el silencio
convoca algarabías
parodias de coraje
espejismos de duende
tangos a contrapelo
desconsoladas rabias
pregones de la muerte
sed y hambre de vos

pero otras veces es
solamente silencio
soledad como un roble
desierto sin oasis
nave desarbolada
tristeza que gotea
alrededor de escombros
fuego mudo


Autor del poema: Mario Benedetti ("Fuego mudo")
Autor del cuadro: Retamero Sánchez (www.retart.es)



lunes, 22 de abril de 2013

Canto al vino de Jerez

Hoy me encontré este bello poema dedicado al vino de Jerez, venido del otro lado del océano, y decidí "adornarlo" con algunas de las pinturas que hice sobre el tema.  (Para ver mas pinturas mías relacionadas se puede pulsar en cualquiera de los enlaces situados al comienzo de esta página). Espero que os guste.




















Estás frente de mi. Tu cuerpo ha sido
consuelo para el mío cada invierno,
y en ese tu misterio simple y tierno,
holgaste solapado mi sentido.

Si acaso de viajero ya ha partido
mi espíritu evadiéndose al gobierno
de luces donde a veces ni discierno,
me ayudas a vibrar con tu latido.




Por suave, por sencillo, por hermano
de rubia y asoleada cabellera,
que ausculto tras el vidrio de mi mano,

te nombro al paladear con lisonjera
vehemencia el señorío jerezano
que marca tu linaje de solera.
















Entonces te descubro haciendo trizas
tus sueños navegantes de las cepas,
por donde tras el frío en savia trepas,
cual tuétano de aquellas albarizas.

Y así los sedimentos eternizas
en oro moscatel, y que lo sepas
te ufana y no hay vasijas donde quepas,
rumiante con ancestros de calizas.

















Si fuiste un prehistórico salobre
con algas cimentando tu futuro,
hoy eres medicina donde cobre

tu auténtica estatura, en el más puro
color de viejo hidalgo nada pobre,
el vaso en que te escancio sin apuro.





















Por eso quiero verte cada vez
pulsando el contenido de mi aliento
en notas de sabor que trajo el viento
que datan de tu estirpe de Jerez.

Asocio tu vendimia a mi niñez,
pues quiero regalar tu sentimiento
con voces de nostalgia en las que siento
vibrar tu pensativa robustez.






















Un vino de verdad, vino que aciertas
la cálida corriente de mi fluido
del vamos, como quien sabe las puertas

y llena los espacios del latido.
Me alientas, me confundes, desconciertas
si busca su consuelo el pecho herido.
















El sueño de tu crianza en las soleras
comulga franco idilio con el roble,
y logra que tu esencia se desdoble
tiñendo oro pajizo en tus esperas.

Punzante y delicado te atemperas
por ver tu palidez tornada al doble
sabiendo tu ascendencia la más noble
simiente que brotó de las hileras.





















Si entonces se llamara palomino
la cepa que hizo ofrenda en los lagares
al dar su gravidez a tu destino,

hoy puedes ostentar los titulares
de haberte rotulado jerez fino,
deleite de exigentes paladares.





















También pueden hallarte amontillado
luciendo los colores ambarinos
que son los distintivos de tus vinos,
con ese aroma suave, avellanado.





















De Cristo amé la sangre en mi costado,
del bosque la canción preñada en trinos,
y en ti los medulosos pergaminos
que guardan las vasijas del soleado.

Quizás en oloroso, noble meta,
te entregues con el fuego de tu crianza,
oscuro, aunque de oro en tu etiqueta.





















Tu gusto transitivo en la balanza
camino al moscatel es la receta
que tienen los adornos de tu danza.

Caoba y terciopelo a tu estatura
de vino prisionero en la criadera,
revelan tu destino de madera
volcado a tu silencio de dulzura.

Milagro de la tierra que aventura
por un Pedro Ximénez con su esfera
translúcida y vital, salir afuera
gimiente en la molienda que tritura.





















Caminas en la senda de la vida
por mesas hogareñas como el vino
que espera haya concluido la comida.

En tanto el moscatel prodiga el sino
habido en la promesa contenida
de unir enamorados en destino.

Con ese formidable desenfado
nacido de los soles de tu historia,
contienes macerada la memoria
del último terrón que abrió el arado.















Por ver tu corazón transfigurado
en lágrimas de amor, como una noria
repito los instantes de tu gloria
bebiendo la amistad que me has brindado.

Por esa conjunción de pan y anhelo
intuida como lógica quimera,
te nombro soñador de viña en celo.
















Y canto en comunión con la madera,
insigne relicario del desvelo,
el alma de Jerez de la Frontera.

Serás ofrenda y paz para el amigo
y al Cielo lo convoco de testigo.

(Jerónimo Castillo. San Luis-Argentina)

sábado, 9 de febrero de 2013

El proceso de una obra

En esta ocasión mostraré, paso a paso, como fue el proceso de creación de uno de mis cuadros. Con ello no quiero montar cátedra ni nada parecido, sino simplemente mostrar cómo lo hago yo. Ya se sabe que "cada maestrillo tiene su librillo" y todas las opciones para llevar una obra a cabo pueden ser igualmente válidas y exitosas.
Comenzamos con la documentación de lo que será nuestra obra. Hacemos bocetos y buscamos fotos e imágenes que nos puedan servir como base. En este caso, sobre un fondo de una conocida bodega de Jerez, voy a encajar una escena de unos ratoncillos que recuerdan a los de Gálvez en la bodega de Gonzalez Byass. Para ello me valgo de diferentes fotos y dibujos que adapto a mi idea y con las que haré un dibujo de composición de lo que será mi obra.
Una vez que tenemos clara la idea de lo que será nuestro cuadro lo primero que hay que hacer es escoger el soporte y el tipo de pintura que usaremos. Para el soporte tenemos, principalmente, tres opciones: papel, tabla o lienzo, en sus diferentes variedades; y como materiales: pastel, acuarela, acrílico, óleo... Dependiendo de un soporte u otro y de las pinturas que usemos será el acabado de nuestra obra.
Para esta obra, he escogido óleo y un tablero D.M. de 10 mm. de 60 X 37 centímetros, porque creo que se adapta perfectamente a lo que quiero representar. El D.M. es un buen material, que se mantiene inalterable a los cambios de temperatura y humedad, pero es muy poroso, por lo que necesita una buena preparación previa. Para ello uso selladora sintética; con un par de manos es más que suficiente.
Una vez, bien seca la imprimación, pasamos a los cimientos de la creación de la obra: el dibujo.

Para mí el dibujo siempre fue una de mis pasiones y pienso que toda buena obra al óleo lleva como base un buen dibujo. Puede tratarse simplemente de un bosquejo o de cuatro trazos, pero servirá como armazón del desarrollo de nuestra obra. Habitualmente, el dibujo lo hago directamente con el pincel y una aguada de óleo, pero en esta ocasión he decidido usar un lápiz de grafito blando, ya que necesito lanzar unas líneas de referencia para las botas y de paso, ya puestos, pues  también encajo las figuras del primer término. No se trata de hacer un dibujo acabado de grafito, sino una referencia de lo que quiero plasmar, por lo que la línea no tiene por qué ser muy depurada, ya que será el pincel el que, mas tarde, corrija y resitúe definitivamente cada cosa.

Para acabar con este paso, le doy una mano de barniz fijativo a todo el dibujo para que el grafito no me manche los colores cuando comience a pintar.

Con la mancha, comenzamos a meter color, generalmente un poco mas oscuro del que quedará al final. Para ello uso pinceles planos, o de "lengua de gato" del número 12 o superior; empezando por el fondo, respetando las líneas trazadas y corrigiendo si fuera necesario. Con pinceladas amplias y cruzadas cubro toda la superficie blanca dando una idea de lo que pretendo representar.

Habitualmente con el pincel "lengua de gato" hago toda la mancha, pero si el motivo, como es el caso, tiene pequeños detalles, también uso un pincel redondo del número 8 o 6

A veces,  sobre todo si estamos hablando de pintura rápida, en este paso con unos brillos y cuatro toques más damos por acabada la obra, confiriéndole a la misma soltura y frescura; pero en esta ocasión este no es el caso, ya que mi interés es conseguir una obra mas elaborada.

Una vez acabada la mancha, pasamos al perfil y la sombra. Con un pincel del número 4 o 6, resalto aquellas partes del dibujo que me interesan y que, con la mancha inicial de color, se han perdido. De paso profundizo un poco mas en algunas sombras para darle mayor contraste a los distintos elementos de la obra.



Y definitivamente pasamos a la finalización y la luz. Se trata de iluminar las diferentes partes del cuadro con colores brillantes y luminosos, observando bien la dirección de la luz y la proyección de las sombras.
En este caso sobre la penumbra de las botas, el primer término de los ratones tiene una luz casi cenital que los hace resaltar sobre el fondo. Para crear el volumen necesario de los elementos voy dando cada vez toques desde los mas oscuros a los mas claros, hasta llegar a los brillos mas intensos.

Para terminar este paso, con un pincel redondo del número 2, le doy los últimos toques, como los detalles de los bigotillos de los ratones o el brillo de la copa con blanco puro.


Mi interés es que la obra tenga un aspecto envejecido, propio de una escena bodeguera y de la escena legendaria de los ratones amantes del buen vino, por lo que, una vez seco el óleo, paso a darle unas veladuras oscuras para aumentar la penumbra del fondo, suavizar el entorno general y resaltar el primer plano de la escena. Para ello uso una muñequilla con una disolución de betún de judea, aceite de lino y trementina.

Para el acabado he elegido barniz satinado para cuadros. Pienso que cada cuadro necesita su propio acabado a elegir entre brillo, satinado o mate. En este caso el semimatizado iguala toda la superficie y le da el acabado que busco, confiriéndole una terminación inmejorable.

Espero que os guste el resultado.

Detalle de los ratones
Detalle central


sábado, 8 de diciembre de 2012

Sanlucar de Barrameda

Canción de los marineros

Ya se van los marineros cantando por alta mar,
y ni la Virgen de Carmen sabe cuándo volverán.
Ya salen por el Estrecho los barquitos a faenar
pa las aguas de Marruecos en busca del calamar. 
En busca del calamar. En busca del tiburón.
¡Marinero! ¡Marinero! ¡Qué vienen por estribor!...
En un barco trainero yo me quisiera enrolar
pa traerme en los anzuelos, madre, la Estrella Polar.
¡Qué bonita está la playa desde la gavia mayor, 
llena de pañuelos blancos al viento, diciendo adiós! 
Para los barcos de vela Sanlúcar tiene un camino 
y yo pa volverme loco tengo tus ojos. 
Tus ojos que me camelari en la orillita del río 
que cuando los veo de cerca pierdo el sentío.
-¿Dónde estará el marinero que su barco no llegó?
En la taberna del puerto una niña preguntó.
En aguas de Casablanca los vieron desembarcar
y ni la Virgen del Carmen sabe cuándo volverán.
                                            (Carlos Cano) 


"De vuelta a Bonanza" (óleo sobre tabla 40X30)
"En el muelle de Bonanza" (óleo sobre tabla 40X30)
"Plaza del Cabildo" (óleo sobre tabla 40X30)
"Convento de Capuchinos" (óleo sobre tabla 40X30)

"Basilica de la Caridad" (óleo sobre tabla 40X30)
"De Bonanza a Bajoguía" (óleo sobre tabla 40X15)
"De Bonanza al coto" (óleo sobre tabla 40X15)
"Dia de carreras" (óleo sobre tabla 40X15)
"Playa de Sanlucar" (óleo sobre tabla 40X15)
"Ermita de Monte Algaida" (óleo sobre tabla 30X20)
"El cerro del águila" (óleo sobre tabla 30X20)
"Colección de puertas" (óleos sobre tabla 15X10)






sábado, 8 de septiembre de 2012

El caballo

Desde el día 20 de septiembre de 2012 y hasta el dia 23 en las Caballerizas Reales de Córdoba, con motivo de "Cabalcor 2012"  X Feria del caballo de Córdoba, se realiza una "Exposición Internacional de Arte y Artesanía" comisariada por Carmen Santiago, en la que tengo el placer de participar con cuatro obras que se pueden ver mas abajo junto a unos deliciosos poemas. Espero que os gusten.


 LOS DOS CABALLOS

Cuidaba mucho un francés dos caballos por su mano; era el uno jerezano y era el otro cordobés.         
                                 
Ambos de ardiente mirada, ambos de fuerte resuello, grueso y encorvado el cuello, la cabeza descarnada.           
                                 
Era tanta su apostura que yo afirmo sin recelo pudieran ser el modelo de Pablo en la fiel pintura.     
                                 
Tenía el cordobés ya dada, y con bastante esmero, la instrucción de picadero que a un buen caballo se da.     
                                 
Corbetas, saltos atrás, con soltura bracear, paso de posta, trotar, gran galope y nada más.         
                                 
Educado el jerezano con destreza y tino raro bailaba, saltaba un aro, respondía con la mano.           
                                 
Y no con poca sorpresa justo el público aplaudió cuando la polca bailó y cuando comió a la mesa.       
                                 
Otras mil habilidades hacía que no refiero, ganando muy buen dinero por villas y por ciudades.       
                                 
En una (su nombre ignoro) quísole un inglés comprar y por él llegaba a dar cantidad, y grande, de oro.     
                                 
Hizo instancias el inglés pero el amo resistía ofreciendo si quería más barato el cordobés.         
                                 
-Ya podéis dijo el britano, pues de los dos animales más que el cordobés reales, duros vale el jerezano.         
                                 
-¡Pardiez, singular ajuste!-dijo al verlo un mozalbete boquirrubio y regordete, de pocos años y fuste .         
                                 
-¡Linda idea! Padre mío, si son estos animales absolutamente iguales en hermosura y en brío.         
                                 
-¿Será cuerdo y oportuno o una solemne sandez por llevarse el de Jerez ofrecer veinte por uno?         
                                 
-El mismo pelo y alzada, el mismo cuello encorvado... -Hijo, el uno está educado y el otro no sabe nada.         
                                 
-Al hacer la tasación del valor de cada cual olvídaste, y haces mal, de apreciar la educación.       
                                 
-Parangón apenas cabe, de escucharlo no te asombres en caballos como en hombres entre quien ignora y sabe.       
                                 
-La proporción que has oído no es ni con mucho bastante, si vale uno el ignorante vale mil el instruido.
                                                                                                                 (Concepción Arenal)
  

"Adán" (Óleo sobre tabla 50X50)
"Eva" (Óleo sobre tabla 50X50)


"Bucéfalo"

Negro como un espíritu del Hades, ligero como un dios, la piel brillante,
rebelde a la montura y al montante, quebró orgullos, deshizo voluntades.

Alejandro no halló dificultades: Doblegó su poder desafiante,
Lo cabalgó en su caminar triunfante, y en su nombre fundó varias ciudades.

El potro de mi sangre alborotado caracolea en fiero remolino
Sin mano firme a sujetar la brida.
La crin flotando al viento desatado, relincha galopando en el camino.

"Bucéfalo y el mar" (Óleo sobre tabla 70X50)

Imagen del mítico caballo de Alejandro Magno, marcando el paso en la orilla de una playa. Bucéfalo fue el caballo más famoso de la Antigüedad. Vivió hace más de 2.300 años. Su nombre significa “cabeza de buey” llamado así a causa de la anchura de su frente, marcada con una estrella blanca, y de cara algo redondeada. Indomable para todos, aunque no de una estatura elevada, se hizo famoso por haber llevado a su amo a través de todas sus campañas en Asia.

"Una conversación animada" (Óleo sobre tabla 70X50)
Un caballo de paso fino

y un potro de carrera

hablaban sin mucho tino

en una tarde cualquiera.

De manera poco amena

conversaban los dos caballos

en tono controversial

cuando juntos en el establo

se vieron en forma casual...


Ya sabes, no te lo pierdas: "Caballerizas Reales de Córdoba" del 20 al 23 de Septiembre de 2012.