sábado, 18 de mayo de 2013

Parece que fue ayer

Parece que fue ayer el primer día de guardería. Aún me parece oír sus llantos al quedarse en un ambiente desconocido y ver como mamá y papá se marchaban. -"Te lo vas a pasar muy bien...  podrás jugar a muchas cosas con muchos niños"- era el comentario mas habitual entre madres y padres que intentaban que el trago inicial fuese lo mas suave posible. Al fin y al cabo, se trataba de la primera separación importante tras unos meses en los que el crío sentía la protección absoluta de la familia... Pero es verdad que el ser humano es capaz de adaptarse rápidamente al entorno y mas pronto que tarde se podían oír las risas y los gritos alegres de la chavalería en aquel patio de la guardería Don Mickey...
Parece que fue ayer, cuando se sentían mayores porque era el primer día de "cole", y cargados con sus pequeñas mochilas empezaban a tener sus primeros deberes. En el colegio Alfonso X el Sabio, empezaban a comprender que habia un tiempo para la diversión y otro para el deber... Los años de la primaria se pasan volando para los padres, pero para los críos es media vida, y están cargados de buenos y malos ratos. Al fin y al cabo es como la vida misma: surgen los inevitables conflictos de las relaciones humanas aunque sean en sus primeros estadios. Pero mirando para atrás siempre nos queda ese recuerdo bonito de ver las caras de alegría y satisfacción de tus hijos cuando te traían una buena nota o cuando llegaban las vacaciones y tenían todo el tiempo del mundo.
Parece que fue ayer cuando entraban en el instituto Andrés Benitez,  y a las complicaciones de los inicios de la adolescencia se le añadían las propias de los estudios de secundaria. Es el momento de decidir por si mismos el rumbo a tomar en la vida futura, y quizás, cuando los hijos necesitan mayormente el apoyo de sus padres, aunque sea de forma callada.
Parece que fue ayer cuando decididos por la "vena creativa" ingresaban en la Escuela de Arte de Jerez para hacer el bachillerato primero y un ciclo formativo de grado superior, después. Los recuerdo como momentos felices en los que pese a las dificultades propias de los estudios, era una alegría verlos como hacían lo que querían. Al fin y al cabo se vé que lo traían en la sangre, ya que los resultados no podían ser mas expectaculares, tanto en  notas como en  satisfacción personal.
Parece que fue ayer cuando decidieron hacer la carrera de Bellas Artes en la Facultad Alonso Cano de Granada, y comenzaron una etapa con cierta independencia por primera vez fuera de casa... Hemos vivido momentos dificiles y complicados, especialmente en lo referente a la economía familiar. Ha costado sangre, sudor y lágrimas. Pero el apoyo de la unidad familiar ha sido fundamental. Todos a una para lograr el objetivo.
Parece que fue ayer... Pero es hoy cuando asistimos a la graduación de mi hija (el año pasado fue la de mi hijo), y con ello cerramos un ciclo en la vida para abrir el siguiente.
Si hay algo de lo que verdaderamente me siento orgulloso es de mis hijos... Trabajadores, comprometidos, y lo mejor: buenas personas.
Gracias hijos míos, si alguna vez sois padres comprenderéis mejor como me siento; ahora sólo espero que la vida os sonría y que logréis pronto vuestros objetivos. Sabemos que las cosas están difíciles, pero estoy seguro que lo conseguireis.



1 comentario:

  1. Preciosas palabras...es así...el tiempo pasa inexorable y sólo quedan los mejores recuerdos...

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